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Planificación de la instalación

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Aparte de los aspectos técnicos concretos relativos al proceso de instalación, existen una serie de cuestiones que al fin impondrán el proceso de instalación. En general, todas ellas orbitan en torno a la cuestión ¿para qué se monta este sistema?.

Planificación de la instalación implica precisamente hacer planes, y ello en función de la reflexión sobre dicha pregunta. Envuelve cuestiones como:

  • ¿Cuál es el uso planeado para este sistema, y quién se lo va a dar?
  • ¿Existen perspectivas de que esto cambie a corto, medio o largo plazo?
  • ¿De qué recursos se dispone para lograr este fin?

La planificación se hace imprescindible para abordar sistemas corporativos de cientos de ordenadores, pero también es útil para instalaciones domésticas, aún en el caso de ser un sólo PC aislado (sin conexión a INTERNET ni a ninguna otra red).

Como aclaración, antes de que surja la duda, la planificación también nos indicará cuál es el sistema ideal para satisfacer los requisitos deseados. Ello significa que no necesariamente se ha de concluir que openSUSE sea el sistema más adecuado. En todo caso, las distintas distribuciones Linux mantienen la suficiente similitud y calidad para que esto no sea demasiado relevante para el propósito actual. Sólo se resalta esta cuestión porque sí es cierto que la planificación indicará qué sistema instalar.

Llegando al mundo de los ordenadores

Qué es un sistema informático

Un sistema informático es el conjunto de recursos que se disponen para la resolución de problemas mediante el uso de las ciencias de la computación. Esto incluye:

  • Los equipos informáticos: ordenadores, periféricos...
  • El software de dichos equipos: sistemas operativos, aplicaciones.
  • Los usuarios y administradores: las personas que utilizan dicho sistema y las que se encargan de que dicho sistema funcione.
  • Las relaciones entre todos estos elementos: esto incluye las políticas de uso, de cuota...

Cuando se habla de usuarios y administradores, se incluyen los conocimientos que estos puedan tener y que influyan en su tarea. Generalmente, los usuarios no están demasiado interesados en los aspectos técnicos del sistema, simplemente necesitan usar una o varias herramientas, y esperan que el sistema les permita hacerlo sin mayores complicaciones. Aquí se incluye, por ejemplo, que si un usuario puede imprimir cosas, la impresora deberá estar lista para ello. Esto se denomina 'disponibilidad, esto es, la capacidad del sistema de permitir que una tarea pueda ser llevada a cabo sin problemas por los usuarios autorizados a ello.

Pensar y planificar

El mayor éxito para la difusión de la informática doméstica fue conseguir que el futuro usuario se despreocupase por todas las cuestiones que rodean la planificación. Esto es relevante porque al fin y al cabo, al propietario y último responsable de estos sistemas no se le concede demasiada capacidad de decisión, en una especie de "esto es lo que puedes hacer, aprovéchalo".

La mayor parte de los nuevos usuarios domésticos de Linux provienen de tales ambientes, lo que a menudo los desconcierta (en particular las clásicas respuestas en los foros de "lee tal documentación" o "qué te dice tal programa" o incluso "qué sistema tienes").

Linux es un sistema altamente escalable, que es una expresión para decir que puedes usarlo en sistemas desde muy pequeños (el ordenador de a bordo de un coche) hasta en sistemas de grandes computadores con miles de procesadores; puede utilizarse en sistemas de tiempo real (transacciones financieras) y multitud de otros ambientes. Las distribuciones de Linux suelen surgir como respuesta a una demanda de un grupo de usuarios concreto, aun cuando compartan muchos rasgos entre sí. Sin embargo, las diferencias entre ellas están ahí. Entender el objetivo de la distribución que se plantea usar es un buen principio.

Inmigrantes de Windows(r), o Macintosh(r)

Independientemente del nivel de conocimientos de informática que disponga un usuario Windows o Mac, acostumbran a esperar un sistema cerrado donde lo que funciona funciona bien, y su instalación fue muy sencilla. Esperan, por ejemplo, disponer de un CD (que les regalan en cualquier lado) original o pirateado, que permita la instalación del sistema operativo sin su intervención. Como mucho, valoran la posibilidad de que sus datos estén en una partición distinta que el resto del sistema (por si se estropea, fundamentalmente). Esto implica que tienden a no efectuar consideraciones a cerca del uso efectivo de los discos, por ejemplo. El concepto común de redes en estos ambientes es el de equipos conectados por un cable (o de forma inalámbrica) para compartir archivos, como mucho dispositivos tales como la impresora, y poco más.

Estos sistemas informáticos promueven esta imagen y esta aptitud, ya que están diseñados para ello. Por ejemplo, los sistemas Windows son sistemas monousuario, donde el sistema sólo puede ser utilizado por un usuario en cada momento. Así, las capacidades de los sistemas multiusuario como Linux o Unix pasan para ellos desapercibidas, ya que al fin y al cabo, ¡sólo una persona puede utiliza un computador cada vez!

Nuevos Usuarios

Gran parte de los usuarios de un computador moderno son personas con pocos o ningún conocimientos de informática que por diversas causas deciden incorporarse al mundo de los computadores.

En ocasiones, por desconocimiento, no tienen claros sus objetivos o necesidades. La promoción de la informática doméstica puede dar lugar a que un nuevo usuario busque prestaciones que el sistema informático no puede o no es el más idóneo para satisfacer.

Sirvan como ilustración y ejemplo dos situaciones:

  • Plataforma multimedia y de juegos.

Desde la industria se alienta la imagen de la informática como el medio ideal para implementar plataformas familiares para juegos, visionado (y copiado -y se quejan de la piratería-) de DVD, reproducción de música... Así, el usuario espera poder encender un ordenador, introducir un DVD y poder visionarlo, además de poder grabarlo dándole a un simple botón. Mayoritariamente, al usuario le importan poco conceptos como CODECs propietarios o cual es exactamente el reproductor utilizado. Espera simplemente que haya un programa que lea el DVD y reproduzca aquello que desea ver.

  • Edición fotográfica: uno de los ganchos, sobre todo en el área de impresión. Tras una etapa de impresión de toda imagen y fotografía susceptible de ser digitalizada, el usuario suele acabar desistiendo por dos factores: el desmesurado coste de una impresión fotográfica y el tiempo necesario para poder aprovechar realmente las capacidades de edición de cualquier aplicación de retoque fotográfico.

La consecuencia directa es que el usuario forja sus expectativas hacia dos áreas limitadas sin observar otras posibles aplicaciones del sistema informático. Por ejemplo, en lugar de evaluar qué equipo puede satisfacer sus necesidades reales, el usuario busca directamente un equipo muy potente, normalmente muy reciente, para aplicaciones multimedia. La primera implicación de esto es el sobreprecio entre la tecnología adquirida y la realmente necesaria.

Tampoco deben descartarse factores como la moda (Hi-Tech: estar a la última en tecnología)

Formados en Nuevas Tecnologías

Ni siquiera la formación informática (reglada o no) es adecuada. Pueden establecerse varios problemas:

  • Regla del 90/90: el 90% de la formación en informática no es más que promoción del uso de determinados productos; de esta, el 90% corresponde a productos de Microsoft Corporation(r).
  • Promoción del enfoque "producto->uso", en lugar del enfoque "problema->tecnología para resolverlo. Así, la llegada de las "Nuevas Tecnologías" a las aulas de colegios y universidades consiste en la incorporación del ordenador como un elemento más para realizar determinadas tareas: esto es, se desarrolla una serie de tareas y algunas de ellas se realizan con un ordenador. Puede ejemplificarse con la sustitución de las bibliotecas por los buscadores de Internet o las enciclopedias "virtuales". Las clases específicas de informática acaban siendo entrenamiento en el uso de tal o cual aplicación, adoleciendo del problema enunciado antes (Regla 90/90).

Aprendiendo a planificar

Quizás lo más importante a la hora de montar un sistema informático sea responder cuidadosa y razonadamente a las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué y para qué necesito un sistema informático?
  • ¿Cómo espero que me ayude ese sistema?
  • ¿Cuales son los recursos de que dispongo? Esto incluye tiempo, dinero, conocimientos previos...

Un usuario doméstico que invierte 12 o 13 horas en el trabajo (incluyendo desplazamientos y comidas) y duerme 8 horas que desea poder chatear con su hermano que vive a 1000 Km. tendrá, necesariamente, respuestas muy distintas que un usuario que necesita desplegar una red informática para su empresa con 200 puestos (cada uno, un ordenador y un usuario). Incluso este usuario deberá diferenciar el trabajo meramente administrativo de una posible necesidad de supercomputación (por ejemplo, en un laboratorio químico, o en un estudio de cinematografía digital).

Planeando tareas

Una vez establecido el porqué de la necesidad del sistema informático y la consiguiente de cómo se espera que el sistema conforte esa necesidad, deberá definirse claramente la naturaleza de la misma, identificando las distintas tareas atómicas que componen la solución de la misma. Volviendo al ejemplo del usuario que quiere chatear con su hermano, podría procederse:

1. Identificando el tiempo libre disponible para chatear (tanto el de él como el de su hermano).

2. Definir su concepto de "chat" con claridad: ¿intercambiar uno o dos correos electrónicos semanalmente? ¿Algún chat común? ¿Videoconferencia?

3. Definir los recursos disponibles y la valoración de los servicios que se obtienen en función de los mismos. Por ejemplo, la videoconferencia es mucho más asequible que hace un par de años, pero o bien se dispone de cobertura de banda ancha (lo que implica un gasto) o bien se obtiene un servicio deficiente (lo que degrada la valoración del mismo). Asimismo, la opción de mensajería por correo electrónico o establecer una sesión de chat con un cliente de IRC gratuito pueden solucionarse simplemente acudiendo a un Cíber (Recursos: en este caso, es la opción más barata, con la comodidad de no tener que montar ningún sistema y la incomodidad de tener que desplazarse al Cíber puntualmente, ¡y además debe haber uno a una distancia razonable!).

Es notable el alcance del concepto de "disponibilidad de recursos". Este usuario de chat que espera "chatear" con su hermano puede desear establecer videoconferencias con él, estar dispuesto a adquirir y configurar un equipo razonablemente potente, contratar una línea de banda ancha asumiendo todo el coste de la misma, pero aún hay varios factores que no dependen de él.

1. La disponibilidad de banda ancha. Esto pudiera solucionarse son la costosa contratación de una línea vía satélite...

2. Que su hermano disponga de recursos suficientes para poder participar en la videoconferencia y esté dispuesto a emplearlos. Un recurso fundamental: tienen que poder conectarse al mismo tiempo!!

Nuestro avezado usuario chateador, llegado a este punto, ya puede elegir montarse un sistema, ya sea con Windows, con Linux, con Mac,..., quizás incluso poniéndose de acuerdo con su hermano para que este monte un sistema compatible, y ya está.

Y supongamos que nuestro chateador tiene algo de tiempo libre y poco dinero. Supongamos que aún conserva su viejo equipo informático de sus días de estudiante (aquel 80486 equipado con Windows 3.1, puede que con 4 u 8 MB de RAM y un disco duro pequeñito. ¿Podría añadir este equipo a la lista de recursos disponibles?

Si se tiene en cuenta que ese equipo es más potente que la media de los equipos usados en su momento para realizar tareas en grupo, el sí parece intuirse. ¿Y la opción de videoconferencia? Como resulta que el ancho de banda aprovechable de una conexión a Internet depende directamente de la potencia del equipo, parece razonable pensar que es imposible tener una videoconferencia con un 80486. Así que el usuario pudiera volver a dudar. Reciclar ese equipo y utilizar chats de texto con su hermano o comprar uno nuevo con "webcam" para poder hacer videoconferencia.

Con esta última vuelta de tuerca se pretende ilustrar mejor el concepto de definición de recursos y de necesidades, pues esa definición es lo que dará lugar a una mejor planificación del despliegue del sistema, y con ella una mayor satisfacción con el resultado de la misma.